Mostrando entradas con la etiqueta pastoral educativa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pastoral educativa. Mostrar todas las entradas

25 de noviembre de 2022

UNA TAREA PENDIENTE: LA INTELIGENCIA ESPIRITUAL - II Parte

“Demasiados niños y jóvenes, tanto pobres como ricos, en todos los rincones del mundo, están experimentando enfermedades mentales”, explica Henrietta Fore, directora ejecutiva de UNICEF. “Esta crisis inminente no entiende de fronteras ni de límites. La mitad de los trastornos mentales empieza antes de los 14 años, así que necesitamos estrategias urgentes e innovadoras para prevenirlos, detectarlos y en caso necesario tratarlos, a una edad temprana”. (1) 

La información expresada en el párrafo anterior, está tomada de la página web de UNICEF y fue publicada el 05 de noviembre de 2019, antes de la pandemia producida por la COVID – 19, seguramente este escenario ha empeorado, las cifras han crecido, bastaría con pensar si en un hogar, los adultos atraviesan escenarios de estrés y depresión, posiblemente los menores de edad, padecen esos trastornos, sin saber cómo canalizarlos. Como educadores no debemos ignorar esta realidad, por el contrario, deberíamos asumir la importantísima tarea de investigar y construir estrategias que permitan hacer de la escuela un espacio de salvación, en donde cada niño logre encontrar su lugar de seguridad, de sanidad emocional y mental, logrando crecer en todas aquellas habilidades que le motiven a desarrollar su inteligencia espiritual, que en el fondo, será la que le ayudará a desarrollar las otras inteligencias para hacer frente a los escenarios de conflicto.

En el Reino Unido, la oficina para los estándares en la educación y que Alonso (2012) ha citado, señala que el desarrollo espiritual: “es el desarrollo no–material del ser humano que nos anima y sostiene y que dependiendo de nuestro punto de vista, acaba o continua en alguna forma cuando nos morimos. Algunas personas podrían denominarlo como el desarrollo del alma, otros como el desarrollo de la personalidad o del carácter.” (2) 

Qué interesante y valioso es poder identificar que la oficina para los estándares en la educación del Reino Unido, está considerando el desarrollo espiritual como uno de los principales fundamentos a tener en cuenta en el proceso educativo, ya que su función es animar y sostener la vida, ojalá en nuestras escuelas este sea uno de los ejes transversales a considerar en todas las actividades escolares. 

Volviendo a las afirmaciones realizadas por la UNICEF luego de varios estudios y consultas a expertos afirma:

“Según los últimos datos:

·       Más del 20% de los adolescentes de todo el mundo sufren trastornos mentales.

·       El suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 19 años.

·       Alrededor del 15% de los adolescentes de países de ingresos medios y bajos se ha planteado el suicidio.

El coste de los trastornos mentales no es solo personal, sino también social y económico. Y, sin embargo, la salud mental de los niños y adolescentes ha sido ignorada a menudo en los planes de salud nacionales y globales.” (3) 

Sugiero que en todas las escuelas, se brinden herramientas de acompañamiento y formación para cada uno de los educadores, con el fin de construir estrategias preventivas que permitan a cada niño y joven, encontrar una ventana que oxigene y oriente sus sentimientos y pensamientos, hacia conductas sanas y fraternas, impactando al grupo social positivamente, trayendo como consecuencias un escuela que impacte el corazón de la familia.

“Muy pocos niños tienen acceso a programas que les enseñen a gestionar emociones difíciles”, afirma el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. “Muy pocos niños con enfermedades mentales tienen acceso a los servicios que necesitan. Esto debe cambiar”. (4)

No estoy proponiendo que los maestros asuman el papel de psicólogos, eso sería una gran irresponsabilidad. Lo que estoy proponiendo es que el maestro cuente con las herramientas necesarias para que su aula, el espacio de la clase, sea un ambiente sano, con las condiciones emocionales necesarias para motivar al aprendizaje, educando en las sanas relaciones sociales, aprendiendo a resolver conflictos, mirando al otro como una oportunidad para ser mejores personas y no sentir al hermano como una amenaza.

Quiero sugerir algunos elementos que podrían trabajarse desde los departamentos de psicología y orientación en cada escuela:

  • Promover espacios de encuentro en los que se ayude a cada maestro a identificar sus sentimientos, aquello que le motiva y alegra cada vez que se encuentra con sus estudiantes. Identificar lo positivo, lo hermoso de ser maestro.
  • Identificar aquellas acciones positivas, estimulantes, que cada maestro podría utilizar en sus aulas, con el fin de asegurar un clima agradable que beneficie el desarrollo de una clase.
  • Tener encuentros con los familiares de los estudiantes, con el fin de conversar en torno a la inteligencia espiritual y los beneficios que esta aporta al ser humano. Talleres formativos.
  • En cada una de las áreas del conocimiento, considerar algunas estrategias que desarrollen en los estudiantes las siguientes habilidades (inspirado de Alonso 2012):
  1.   “La introspección: comprender y aceptarse.
  2.   Desarrollar la imaginación, la inspiración y la intuición.
  3. Vivir la experiencia de asombro y misterio.
  4. Aprender a reflexionar sobre el origen y el sentido de la vida.
  5. Búsqueda del significado y propósito.
  6. Vivir experiencias en torno a lo trascendente.
  7. Reconocer que los recursos interiores aportan habilidades para sobreponernos a situaciones complejas.
  8. Identificar las habilidades propias en torno a la música, el arte, la literatura, el teatro, la artesanía.
  9. Admirar y respetar la naturaleza, el medio ambiente, la casa común.
  10. Desarrollar un sentido de comunidad, de encuentro con el otro.” (5)

Con el total convencimiento de que este escrito sea un aporte para cada uno de los educadores y pueda despertar inquietudes y nuevas iniciativas que impacten positivamente la vida de la escuela y las familias. 

Referencias bibliográficas:

(1) https://www.unicef.org/mexico/comunicados-prensa/m%C3%A1s-del-20-de-los-adolescentes-de-todo-el-mundo-sufren-trastornos-mentales

(2) Alonso, A. (2012). Pedagogía de la interioridad. Aprender a ser desde uno mismo. Madrid: Narcea. (pp 117 – 146)

(3) https://www.unicef.org/mexico/comunicados-prensa/m%C3%A1s-del-20-de-los-adolescentes-de-todo-el-mundo-sufren-trastornos-mentales

(4) Idem.

(5) Alonso, A. (2012). Pedagogía de la interioridad. Aprender a ser desde uno mismo. Madrid: Narcea. (pp 117 – 146)

Imágenes tomadas de google, en su mayoría de UNICEF.


9 de agosto de 2021

¿CÓMO PODEMOS LOGRAR QUE UN ESTUDIANTE OCUPE EL CENTRO, MIENTRAS ALGUNOS EDUCADORES SE ENCUENTRAN EN LAS PERIFERIAS?

 SEGUNDA PARTE

¿Cómo podemos lograr que un estudiante ocupe el centro, mientras algunos educadores se encuentran en las periferias?

1. Conformación de comunidades de educadores: 

Existen unas condiciones necesarias para que una escuela sea un espacio de evangelización, una de ellas es la existencia de una comunidad de educadores que tenga conciencia de su misión y eso solamente se logra cuando se transita por esta experiencia, el que es amado sabe amar, el que es acogido y perdonado sabrá perdonar. Cuando esta experiencia comunitaria es sostenida por un grupo de maestros, estos contagiarán al resto, especialmente a los que van llegando.


“
La comunidad es siempre fuente, lugar y meta de toda acción evangelizadora. No hay pastoral -ni educativa ni ninguna otra- si el movimiento es de una sola persona. La acción pastoral se trata, fundamentalmente, de crear subjetividad social creyente; y en la pastoral educativa se trata de dar poder a los grupos para que lleven adelante su proyecto creyente desde la escuela. Porque la acción pastoral busca implantar el Reino de Dios en la sociedad por la implantación de la Iglesia en estado de comunidades.” (1)

La primera tarea que debería asumir el equipo directivo de una escuela es la de comenzar a construir experiencias de comunidad, contar con momentos de encuentro fraterno, para compartir la fe, orar juntos, celebrar la vida, sostenerse como hermanos y hermanas de una comunidad. Algunos de estos encuentros deben ser programados, otros serán espontáneos. Lo importante es que cada uno esté dispuesto a ser hermano – hermana del otro, sin prejuicios o teniendo guardadas algunas facturas por cobrar.

La comunidad debe tener las puertas abiertas, con la conciencia e intención de recibir a todos aquellos que deseen ser parte de ella. No son pequeños grupos que se aíslan del resto, al contrario, son el impulso y modelo para que la escuela se reconozca como una “iglesia”, el pueblo de Dios que se pone en camino misionero.

“El encuentro entre las personas es el umbral de la misión compartida. En el lado externo de ese umbral ponemos en común nuestras habilidades. Y cruzamos ese umbral cuando empezamos a poner en común nuestras personas. A partir de aquí podemos hablar de “misión compartida”, hemos cruzado el umbral.” (2)

Ese es el fin de la comunidad, llegar a mirarnos no como compañeros de trabajo, sino como hermanos, sin renunciar a los roles y responsabilidades que cada uno posee a nivel laboral.

“Misión compartida” es un proceso de comunión. A medida que entran en el proceso, las personas aprenden a compartir lo que son y no sólo lo que hacen. En el centro se sitúa la persona y no la tarea.” (3)


2. Plan de acompañamiento y evangelización: 

“La pastoral educativa es siempre una acción planificada, esto es, que, partiendo de un discernimiento participativo sobre la situación presente, en tensión con los desafíos del Reino de Dios, busca racionalmente responder mediante una acción que promueva la conversión de las personas y los grupos al Evangelio.” (4)

Quedarnos en construir comunidades cristianas, sería reducir el impacto evangelizador en cientos o miles de personas que se relacionan directa o indirectamente con la escuela. Es por ello que debemos planificar cada una de las etapas a alcanzar y los procedimientos a seguir. Cada escenario de la vida escolar debe convertirse en una oportunidad de evangelización, evitando fragmentar o yuxtaponer los conocimientos, las culturas y las vivencias a lo religioso. Cristo es el eje transversal de toda la escuela cristiana.

La planificación debe considerar:

·   si queremos servir a los otros, tenemos que formarnos, de manera especial en aquellas áreas que no siempre se consideran como importantes, ejemplo: en espiritualidad, evangelización y catequesis, doctrina social de la Iglesia,  

·  reconocer las diferencias, las desigualdades y los pluralismos que se dan entre los actores educativos,

·     es el modo práctico en el que se da el discernimiento de los signos de los tiempos.

Cada escuela desde su realidad deberá construir un instrumento de planificación que permita visualizar las metas a alcanzar, los trayectos que se deben seguir, los tramos que recorrerán dentro de cada trayecto, asignando responsables y recursos necesarios, con sus fechas bien delimitadas. En otras palabras, visualizar el itinerario evangelizador que no pelea ni se contradice con los planes pedagógicos.

Este plan de acompañamiento y evangelización considera el día a día de la escuela, cada uno de los momentos y escenarios vivibles. Cada conflicto será resuelto desde el razonamiento y los métodos cristianos, escuchando a todos, valorando cada testimonio, convirtiendo la experiencia en un aprendizaje que nos lleva a ser mejores personas.

“No se trata sólo de ofrecer una visión de la vida profundamente evangélica como una construcción coherente; se trata, además, de que esa visión sea operante en la vida de todos los días de todos los actores educativos. Reconocer la Palabra de Dios en “los bienes de la dignidad humana, la unión fraterna y la libertad, en todos los frutos excelentes de la naturaleza y de nuestro esfuerzo” (GS 39) nos tiene que llevar a crecer en dignidad, fraternidad, libertad, en transformación social hacia una sociedad alternativa. El lugar privilegiado para las actividades de este proceso son la convivencia diaria y el acompañamiento de todas las personas, las situaciones imprevistas que requieren intervención, la constitución de grupos y comunidades de fe, el aprendizaje de las elecciones y la pastoral vocacional, las actividades asistenciales, solidarias y misioneras.” (5)


3. Renacidos en el Espíritu: 

Retomando el relato del Evangelio según San Mateo, en el que se narra la sanación del hombre de la mano paralizada, quisiera rescatar desde el análisis y la comparación con la escuela algunos elementos.

En tiempos de Jesús, cuando se acudía al templo en día sábado, solamente estaba permitido orar, es lo que la ley marcaba, hacer algo diferente a lo religioso sería considerado como una falta grave. ¿Los educadores se sienten libres de crear, promover acciones innovadoras y evangelizadoras que exigen romper con alguna norma (tradicional) con el fin de poder colocar en el centro al estudiante, considerando su realidad, lo que le paraliza, devolviéndole la movilidad, no solamente mental, sino emocional, espiritual y por ende física, ya que esto le permitiría avanzar?

“El aislamiento y la cerrazón en uno mismo o en los propios intereses jamás son el camino para devolver esperanza y obrar una renovación, sino que es la cercanía, la cultura del encuentro. El aislamiento, no; cercanía, sí. Cultura del enfrentamiento, no; cultura del encuentro, sí.” (6)

El Espíritu Santo nos impulsa al encuentro. Renacer del Espíritu es reconocer que Dios está presente en cada ser humano, es ver oportunidades en donde aparentemente domina la tragedia, es abrir el corazón a lo nuevo a pesar de que estemos en medio de un escenario de muerte y destrucción. Renacer del Espíritu es aceptar que somos frágiles, seres de carne y hueso que dependen de un amor superior para avanzar por los caminos de salvación. Solamente quien cree en el Espíritu Santo es capaz de dejarse tocar y transformar, sintiendo las fuerzas necesarias para superar los límites de algunas leyes o tradiciones que impiden el surgimiento de nuevas oportunidades.

“¡Qué bonito sería que a medida que descubrimos nuevos planetas lejanos, volviéramos a descubrir las necesidades del hermano o de la hermana en órbita alrededor de mí!” (7)

Para que un educador pueda renacer en el Espíritu, tendría que vivir la experiencia del llamado vocacional, reconociendo que su presencia en la escuela tiene sentido en la medida en que toque los corazones de sus estudiantes y los lleve al conocimiento de “la verdad”. Esto solamente se logra cuando le damos al profesor luces y experiencias renovadoras, sanadoras y espirituales en las que identifica a Cristo que le llama en ese hermano o hermano que está en órbita a su alrededor, como lo afirma el Papa Francisco en Fratelli Tutti.

Jesús le otorga al hombre de la mano paralizada la sanación física y la libertad de hijo de Dios, esta es una de las grandes tareas que asumimos los educadores cristianos, brindarle todas las herramientas posibles y necesarias a los niños y jóvenes, para que puedan caminar por la vida sin riesgos de renunciar a su libertad, que puedan reconocer su valor y defenderlo, viviendo en fraternidad, construyendo experiencias comunitarias aprendidas por el testimonio dado por sus profesores. 

“El problema es que un camino de fraternidad, local y universal, sólo puede ser recorrido por espíritus libres y dispuestos a encuentros reales.” (8)

Cuando el educador se siente parte de una comunidad, en clima de fraternidad, puede construir y ejecutar un plan en el colegio que permita vivir el Evangelio en cada escenario escolar y conjuntamente se reconoce renacido, evangelizado por la acción del Espíritu Santo, aceptando la vocación de misionero y apóstol.

“Educar es un acto de amor, es dar vida. Y el amor es exigente, pide utilizar los mejores recursos, despertar la pasión y ponerse en camino con paciencia junto a los jóvenes.” (9)

Cuando estamos de acuerdo en la definición de “educar” sabremos el camino a seguir, lucharemos juntos por alcanzar la misma meta.



“Qué importante resulta entonces el empeño por crear una ´red´ extensa y fuerte de lazos verdaderamente humanos, que sostenga a los niños, que los abra confiada y serenamente a la realidad, que sea un auténtico lugar de encuentro, en el que lo verdadero, lo bueno y lo bello se den en su justa armonía. Si el chico no tiene esto, solamente le queda el camino de la delincuencia y de las adicciones. Los animo a que sigan trabajando para crear esta aldea humana, cada vez más humana, que ofrezca a los niños un presente de paz y un futuro de esperanza.” (10)


Bibliografía:

1. “Pastoral Educativa. Una mirada de fe sobre la tarea escolar”; RODRÍGUEZ Santiago fsc; Cuaderno MEL #28; página 10; Roma, junio 2005.

2. "Itinerario del educador”; BOTANA Antonio fsc; Cuaderno MEL #8; página 105; Roma, Marzo 2004.

3. "Itinerario del educador”; BOTANA Antonio fsc; Cuaderno MEL #8; página 106; Roma, Marzo 2004.

4. Documento de Puebla #1307.

5. "Pastoral Educativa. Una mirada de fe sobre la tarea escolar”; RODRÍGUEZ Santiago fsc; Cuaderno MEL #28; página 16; Roma, junio 2005.

6. Encíclica Fratelli Tutti, Papa Francisco, Asís 2020, #30.

7. Encíclica Fratelli Tutti, Papa Francisco, Asís 2020, #31

8. Encíclica Fratelli Tutti, Papa Francisco, Asís 2020, #50

9. Discurso del Papa Francisco en la plenaria de la Congregación para la Educación Católica; 12/02/2014.

10. Discurso del Papa Francisco, en el Encuentro Mundial de Scholas Ocurrentes, 04/09/2014.


      

12 de mayo de 2021

¿CÓMO PODEMOS LOGRAR QUE UN ESTUDIANTE OCUPE EL CENTRO, MIENTRAS ALGUNOS EDUCADORES SE ENCUENTRAN EN LAS PERIFERIAS?

 PRIMERA PARTE

¿Cómo podemos lograr que un estudiante ocupe el centro, mientras algunos educadores se encuentran en las periferias?



“La tarea educativa, el desarrollo de hábitos solidarios, la capacidad de pensar la vida humana más integralmente, la hondura espiritual, hacen falta para dar calidad a las relaciones humanas, de tal modo que sea la misma sociedad la que reaccione ante sus inequidades, sus desviaciones, los abusos de los poderes económicos, tecnológicos, políticos o mediáticos. Hay visiones liberales que ignoran este factor de la fragilidad humana, e imaginan un mundo que responde a un determinado orden que por sí solo podría asegurar el futuro y la solución de todos los problemas.” (1)

Nuestro escenario educativo, está sostenido por seres humanos que poseen diversas historias, experiencias que han dejado huellas y que al pasar de los años han ido definiendo la personalidad, el pensar y actuar de cada uno.

Sería muy ingenuo pensar, que todos entramos por las puertas de la escuela siendo maravillosos, educados, fraternos, solidarios o creyentes. Sí existen testimonios de educadores que construyen el Reino de Dios en la escuela, que se convierten en “ángeles custodios” de cada uno de los niños o jóvenes que se les han confiado; pero, lamentablemente, existe otro grupo, muy reducido, que cargan en sus espaldas la dura y pesada roca del dolor, de unas heridas que dejan cicatrices desde la infancia, convirtiéndose en un obstáculo para transitar su camino al encuentro y reconocimiento de su vocación.

Es correcto que al hablar de educación, el mayor porcentaje de nuestra mirada se dirija hacia el alumno, ya que ellos son los más vulnerables, son la razón de ser. Desde que el hombre tiene conciencia de su historia, la enseñanza ha ocupado un papel protagónico, los padres enseñan a los hijos todo lo necesario para sobrevivir y conservar las tradiciones y ritos familiares. El conocimiento le otorga poder al que lo posee, le permite influir sobre los otros y mejorar la calidad de vida, atraer el desarrollo y los avances, tanto económicos como científicos, espirituales y culturales.

“En aquel tiempo, entró Jesús en una sinagoga y había un hombre que tenía la mano paralizada. Los fariseos estaban al acecho a ver si le curaba en sábado para poder acusarle. Dice al hombre que tenía la mano seca: «Levántate ahí en medio». Y les dice: «¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?» Pero ellos callaban. Entonces, mirándoles con ira, apenado por la dureza de su corazón, dice al hombre: Extiende la mano». Él la extendió y quedó restablecida su mano. En cuanto salieron los fariseos, se confabularon con los herodianos contra él para ver cómo eliminarle.” (2)

Considero oportuno proponer este pasaje de las Sagradas Escrituras como uno de los íconos evangélicos inspiradores de la escuela cristiana, ampliando nuestra mirada y reflexión en cada personaje y detalle que se nos relatan. ¿Es lícito en la escuela hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?, ¿cuántas vidas se pueden salvar en una escuela?, ¿cuál es la ley que predomina?

Para nosotros la escuela es un lugar de salvación, podemos trasladar la imagen del templo a los colegios, espacios sagrados en donde la vida nace y se fortalece, se recupera y germina. Más adelante volveremos a abordar este texto del Evangelio.

Si queremos que el estudiante ocupe el centro, cabe preguntarnos ¿quién le ofrece ese espacio a los niños y jóvenes que asisten a las escuelas? La respuesta parece ser que los educadores y seguidamente surgen nuevas interrogantes, ¿los maestros son conscientes de esto?, ¿conocen los pasos a seguir para convertir la escuela en un lugar de salvación?, ¿cuántos maestros viven en la periferia y no lo saben?

Un maestro vive en la periferia cuando: 

* No reconoce que se le ha confiado la vida de sus estudiantes para amarlos y revelarles el mensaje de salvación, 

* cree que su única responsabilidad es transmitir conocimientos, 

* cuando cada encuentro con sus estudiantes no lo ve como una nueva oportunidad sino una obligación,

* cuando no ha logrado reconocer el paso de Dios por su vida,

* cuando no ha recibido el mensaje de salvación,

* cuando agrede o irrespeta a los estudiantes,

* cuando no actúa justamente,

* cuando no aprovecha los desaciertos de sus estudiantes como una oportunidad de crecimiento,

* cuando no se reconoce como embajador y ministro de Jesucristo,

* cuando no se preocupa en conocer las dificultades que atraviesan sus estudiantes,

* cuando no participa del proceso de construcción del Reino de Dios.


“La pregunta pastoral no es de ninguna manera ¿cómo hablaremos de Jesús a los hombres de hoy? La pregunta pastoral es siempre ¿cómo habla Jesús en los hombres de hoy? Quien se plantea la primera pregunta no busca signos. Está convencido de haber oído hablar a Dios y de saber qué ha dicho de una vez para siempre. En su perspectiva, el problema pastoral es un problema de medios, un problema que reside en averiguar cuáles son las adaptaciones de lenguaje que hay que hacer para que lo mismo de siempre sea entendido hoy. Un problema de recursos, técnicas y dinámicas. El que se hace la segunda pregunta, en cambio, sabe que el problema está en las mediaciones. Sabe que Dios habló en Jesús de un modo único e insuperable. Pero sabe también que el Espíritu está entregado en el mundo y que Jesús es Señor de la Historia.” (3)

Este texto nos permite adentrarnos un poco más en lo que será nuestra respuesta a la pregunta inicial y que posee el título de este ensayo ¿cómo podemos lograr que un estudiante ocupe el centro, mientras algunos educadores se encuentran en las periferias? En la medida en que existan maestros vocacionados, los estudiantes ocuparan el centro, cuando nos hacemos la pregunta “¿cómo habla Jesús en los hombres de hoy?” estamos en el camino acertado, escuchando al educador, a ese hombre y mujer que toca las puertas de la escuela pidiendo empleo, sin imaginarse que ha llegado a un “lugar de salvación”, a su casa, en donde se le acoge y valora por lo que es, por lo que sabe y es capaz de recibir y dar a los demás. Cuando eso sucede, la escuela deja de ser una estructura rígida, para pasar a ser un hogar, en donde el calor del fuego reúne a todos en su entorno y los fortalece, ahí comienza a nacer la comunidad cristiana.

Ante estas interrogantes y el reconocimiento de ofrecer un aporte al sistema educativo, comparto las siguientes ideas que pueden llegar a implementarse en cada escuela:

1. Conformación de comunidades de educadores.

2. Plan de acompañamiento y evangelización.

3. Renacidos en el Espíritu. 


En una próxima publicación procederemos a explicar cada uno de los tres puntos antes mencionados.


Bibliografía:

(1) Encíclica Fratelli Tutti, Papa Francisco, Asís 2020, #167.

(2) Del Evangelio según San Mateo 3,1-6

(3) “Pastoral Educativa. Una mirada de fe sobre la tarea escolar”; RODRÍGUEZ Santiago fsc; Cuaderno MEL #28; página 13; Roma, junio 2005.


28 de agosto de 2018

PASTORAL EDUCATIVA LA CLAVE DE UNA BUENA GERENCIA



PARTE 1

En este escrito no pretendo abordar todos los aspectos relacionados a la pastoral educativa, porque sería algo muy extenso, lo que sí deseo es despertar las “papilas gustativas” de cada uno de los lectores, dejándolos con el gran deseo de degustar un poco más, de investigar y formarse en el tema.

DEFINICIONES

Comencemos por definir de manera sencilla la última palabra del título: “gerencia”.


 “La palabra gerencia se utiliza para denominar al conjunto de empleados de alta calificación que se encarga de dirigir y gestionar los asuntos de una empresa. El término también permite referirse al cargo que ocupa el director general (o gerente) de la empresa, quien cumple con distintas funciones: coordinar los recursos internos, representar a la compañía frente a terceros y controlar las metas y objetivos.” 
https://definicion.de/gerencia/ 

“El término (gerencia) es difícil de definir: significa cosas diferentes para personas diferentes. Algunos lo identifican con funciones realizadas por empresarios, gerentes o supervisores, otros lo refieren a un grupo particular de personas. Para los trabajadores; gerencia es sinónimo del ejercicio de autoridad sobre sus vidas de trabajo…

De allí que, en muchos casos la gerencia cumple diversas funciones porque la persona que desempeña el rol de gerenciar tiene que desenvolverse como administrador, supervisor, delegador, etc. De allí la dificultad de establecer una definición concreta de ese término.” 


“Junto a otros términos, la palabra gerencia está hoy en día estrechamente vinculada con el espacio laboral y empresarial ya que se relaciona específicamente con la posesión de actitudes y capacidades que tienen como fin la obtención de resultados apropiados para el funcionamiento de una institución u organización.


Quiero rescatar algunas afirmaciones de las citas anteriores:
·         “… conjunto de empleados de alta calificación”, esto es totalmente cierto, tenemos que estar bien preparados, estudiar mucho, actualizarnos, elevar nuestro nivel al de la responsabilidad asignada y aceptada.

·         “… cumple con distintas funciones: coordinar los recursos internos, representar a la compañía frente a terceros y controlar las metas y objetivos.” En una escuela todas estas funciones y otras que acá no se mencionan se deben realizar desde los códigos que exige la “pastoral”.
·       
     “Para los trabajadores; gerencia es sinónimo del ejercicio de autoridad sobre sus vidas de trabajo…” Aunque todo se haga desde las teorías pastorales, debe considerarse el manejo de la autoridad, que no se confundan las cosas, el “gerente pastor” realiza su trabajo teniendo en una mano el evangelio y el periódico en la otra.

·         “Junto a otros términos, la palabra gerencia está hoy en día estrechamente vinculada con el espacio laboral y empresarial.” Esto considera los centros educativos, no los está dejando por fuera, ya que existe la necesidad de manejar recursos, personal, planificar, desarrollar proyectos, acompañar y evaluar.

Tal y como hemos intentado abordar la definición de gerencia, lo haremos con la “pastoral”.

“Cuando decimos pastoral, queremos entender la praxis de la comunidad eclesial que, siguiendo la praxis de Jesús, busca la colaboración con la llegada del Reino de Dios a la sociedad por la implantación de la iglesia en estado de comunidades.”

Rodríguez Mancini Santiago; “Pastoral Educativa, Una mirada de fe sobre la tarea escolar”;
Cuaderno MEL 28, pág 09, junio 2005.

Rescatemos el concepto “práxis”, bastante importante dentro de la gerencia. Todo gerente debe actuar, trabajar, involucrarse, ser parte de… nada de quedarse en teorías encerrado en una oficina frente a un computador, esa actitud traiciona la acción pastoral, contradice el mensaje de los Evangelios.

“Implantación de la iglesia en estado de comunidades.” Considerando las diferencias, se utiliza el término en plural, “comunidades”, es una iglesia constituida por los aportes y riquezas de cada uno de sus miembros. Todo gerente debe abrir bien los ojos y reconocer las diferencias existentes  y saber aprovechar cada uno de los dones.


PASTORAL EDUCATIVA

Abordar este tema es bastante complejo ya que exige de manera directa el cambio de pensamiento y acciones de la escuela tradicional. Por mis años de experiencia en el mundo educativo, me atrevo a afirmar que los más difíciles a la hora de digerir este tema son los directivos, los gerentes.

Salir de las seguridades, de lo establecido, las costumbres y de los “buenos resultados” no es fácil, exige valentía, convencimiento y sobre todo deseos de actualización y formación.

La tradición nos dice que los colegios existen para impartir conocimientos, contenidos ya definidos por el ente regulador y verificar que los estudiantes lleguen a dominarlos para ser promovidos y finalmente graduados. Si esto no se logra entonces la escuela no sirve o no está cumpliendo su deber.

Resultado de imagen para educar
Al hablar de pastoral educativa estamos considerando las teorías y prácticas del cómo dinamizar la escuela, desde la construcción del Proyecto Educativo Integral(PEI) y Comunitario (PEIC), hasta cada una de las acciones pedagógicas, religiosas, deportivas, culturales y disciplinarias. Parece complejo, pero en realidad

es poder ejecutar todas aquellas teorías en las que creemos para que la “escuela vaya bien” y todos sus integrantes lleguen al “conocimiento de la verdad” y se “salven”.

En estos escritos tendremos en mente al profesor de matemáticas, al de idiomas modernos, física, geografía, historia, deportes y por supuesto al de formación religiosa y pastoral, todos ellos comparten no solamente un espacio de trabajo, sino que interactúan con los mismos estudiantes, padres de familia y compañeros. Si logramos tocar los corazones y abrir las mentes de cada uno de los profesores, tendremos un gran porcentaje de la tarea lograda.

¿Estás dispuesto a repensar la escuela, la convivencia escolar, las relaciones profesores – estudiantes, la independencia de cátedras, el manejo de la disciplina?

Resultado de imagen para la salle venezuela “… podamos participar apasionadamente en un proyecto curricular que será pastoral no sólo por sus actividades religiosas en el horario, sino fundamentalmente porque “logra incidir con el mensaje evangélico, a través de todo el curriculum escolar, sobre el pensamiento y la vida de los adultos, jóvenes y niños que circulan en ella, en vistas a la construcción de la Iglesia, para la llegada del Reino de Dios en el mundo.”

Rodríguez Mancini Santiago; “Pastoral Educativa, Una mirada de fe sobre la tarea escolar”;

Cuaderno MEL 28, pág 04, junio 2005.

Es triste afirmar que nuestros estudiantes están culminando su vida dentro de los planteles sin tener claridad de lo que significa “vida cristiana”, de los compromisos que esto genera, de los retos evangelizadores del siglo XXI. Somos nosotros los que debemos realizar una revisión profunda y detenida del tipo de educación que estamos ofreciendo.

Antiguamente se reconocía como proceso evangelizador escolar el ofrecerle a los estudiantes una catequesis, clases de educación religiosa, alguna que otra obra social, el rezo del rosario, las eucaristías mensuales y las convivencias. Grave error. Todas esas actividades no pertenecen únicamente a un colegio, parecería que pertenecen más bien a una capilla o parroquia.

“Lo que usted está diciendo es muy fuerte”. Sí lo es y de ser necesario lo repetiría para que sea escuchado por más personas y reflexionado. O cambiamos la manera de dirigir los colegios o el terrible cotidiano terminará por aplastar los intereses, motivaciones y sueños de muchos jóvenes. El siglo XXI llegó con mucha fuerza, sin piedad, atropellando a todo aquel que se quede mirando y añorando el pasado. Tenemos que saber interpretar los signos de los tiempos, no olvidemos “con el evangelio en una mano y el periódico en la otra”.

Luego de todo esto es importante preguntarnos, ¿qué acciones se deben emprender para que una escuela funcione dentro de los códigos de la pastoral educativa?

 “En nuestras escuelas los contenidos “religiosos” están yuxtapuestos junto con todos los otros contenido curriculares.”
Rodríguez Mancini Santiago; “Pastoral Educativa, Una mirada de fe sobre la tarea escolar”;
Cuaderno MEL 28, pág 07, junio 2005.

¿La fe  y la ciencia dialogan en nuestros colegios, la cultura y la fe se encuentran? Nada más con esta pregunta podríamos pasar un día de formación para los docentes, ya que para algunos de ellos es imposible abrir esos espacios de diálogo.

Por hoy dejo hasta acá este escrito… continuará.