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9 de diciembre de 2018

UN PLAN DE TRABAJO PARA RECONOCER LO APARENTEMENTE INVISIBLE


Un plan de trabajo para reconocer lo aparentemente invisible

La gestión

Resultado de imagen para invisibleNo dejo de pensar en cada uno de los directivos, gerentes o líderes responsables de animar y garantizar resultados de calidad en las instituciones a las que pertenecen.
No se imaginan el tiempo que he invertido en leer sobre modelos de excelencia y calidad, ciertamente alguno de ellos es muy bueno, sobre todo en las estrategias implementadas para recoger datos, registrar cada actividad realizada, evaluar los resultados y su impacto. Normalmente ¿qué es lo que se persigue con todo esto? 



En pocas palabras podríamos decir: 
  • ofrecer un servicio de calidad,
  • estar bien ubicados en relación a la competencia,
  • tener imagen publicitaria,
  • contar con un reconocimiento social,
  • asegurar la vida de la institución,
  • que alguien nos diga que nuestro servicio es el mejor.


¿Y qué sucede con lo invisible? Ya que lo visible está siendo atendido, ¿quién atiende lo invisible? Tomaré como ejemplo un centro educativo.

Entro a un plantel y observo que su infraestructura está muy bien presentada, colores acordes a cada espacio y funcionalidad, se cuenta con letreros (bilingües) que le permiten al visitante ubicarse y movilizarse al lugar deseado sin inconvenientes, el organigrama está en un lugar visible junto a la misión y visión de la institución, las normas internas y otras informaciones de interés están en al alcance de todos, la seguridad hace su gran esfuerzo para no fallar, la limpieza da gusto y si me traslado a los archivos de las oficinas encuentro cantidad de materiales (digitales, físicos, vídeos, fotografías, etc.) que sustentan las actividades desarrolladas respondiendo a las exigencias ministeriales e institucionales. Todo eso está muy bien.

Vuelvo a preguntar, ¿qué sucede con lo invisible?

Menciono algunos ejemplos de situaciones invisibles:
    Resultado de imagen para jóvenes en drogas
  • Presencia de docentes que padecen problemas en el control de su sexualidad y acosan a los estudiantes.
  • Estudiantes atrapados en el consumo de drogas.
  • Adultos consumidores de drogas que atrapan e involucran a los menores de edad.
  • Menores de edad víctimas de acoso y abuso sexual.
  • Violencia escolar o familiar, tanto física como psicológica.
  • Presencia de armas en el recinto escolar.
  • Trabajadores amenazados e intimidados por sus superiores.
  • Saboteo a la institución por parte de un grupo de trabajadores.
  • Descontento y bajo rendimiento laboral.
  • Padres de familia que no perciben al colegio como su aliado. 

Y así podríamos continuar ampliando esta lista de “situaciones invisibles” que están presentes en las instituciones educativas. ¿Qué hacer frente a esto?, pensar que el departamento de psicología y orientación debe asumir la atención a todo esto sería atrevido. Lo cierto es que hay que hacer algo.

¿Qué podemos hacer?

Contar con plan de trabajo que atienda lo invisible sería maravilloso. Compartiré algunas ideas a considerar:

  1. Busquemos la orientación y asesoría de un agente externo que no esté involucrado y afectado por las diferentes situaciones que se están viviendo.
  2. Reconocer que todos los integrantes de la institución son seres humanos que viven y padecen situaciones complejas.
  3. Tener a la mano el PEI (Proyecto Educativo Integral), es indispensable, aunque no lo crean, es una de las herramientas necesarias para diagnosticar.
  4. Las entrevistas guiadas son una de las estrategias claves para lograr el alcance de los objetivos.
  5. Definir los roles y la influencia cultural de cada uno, aunque no lo crean, esto influye muchísimo en las conductas.
  6. Identificar las funciones de cada uno de los cargos y evaluar el método que se está utilizando para su implementación.
  7. Escuchar y observar el desempeño de los más pequeños en edad y de los que más años tienen trabajando en la institución.
  8. Disponer del tiempo necesario para colaborar con el experto que les ayudará a identificar con nombre y apellido cada una de las situaciones presentes.
  9. A la luz de los resultados del diagnóstico el experto ofrecerá una propuesta de plan de trabajo y acompañamiento. 

Evidentemente este estudio y construcción de estrategias no lo deberían hacer los directivos o los empleados de la misma institución, ya que lo que se desea es tener un informe transparente, sin vicios ni influencias afectivas o intereses personales, esto permitirá construir un plan de acompañamiento institucional con estrategias acordes a cada una de las situaciones existentes.

Seguramente todos deseamos que el número de jóvenes consumidores de drogas llegue a cero, que los problemas de acoso escolar desaparezcan, que cada uno de los trabajadores se sienta identificado con la obra y su compromiso sea indiscutible, que los resultados académicos superen las estadísticas comunes, que la rotación de personal nuevo disminuya y que el diálogo existente entre los directivos sea real y sólido.

El fin de la institución

Los problemas no siempre se resuelven despidiendo al personal o expulsando a los estudiantes, esa no es la verdadera solución que como institución educativa estamos invitados y comprometidos a ofrecer. El fin último de todo centro educativo es formar a los trabajadores que hacen parte de él, para que estos se conviertan en los mejores modelos y referencias para cada una de las familias que acuden al plantel, y de esta manera tocar la vida y los corazones de cada uno de los niños y jóvenes que hacen parte de esta familia, para acompañarlos en ese duro proceso de formación humana y profesional, en el que cada uno descubre su oportunidad para llegar al alcance de sus sueños y metas.

En la medida en que el colegio salva vidas y las integra sanamente a la sociedad, está cumpliendo con su misión salvadora.

Los tiempos están cambiando a una velocidad muy acelerada, las estrategias que implementábamos hace un año, es posible que este año no resulten, las comunicaciones y los nuevos códigos están creando distancias abismales entre una generación y otra. Las instituciones que poseen una espiritualidad, una filosofía o bien un método propio, están obligadas a evaluarse, a detenerse en medio de la rutina para identificar los aciertos, las fallas y las estrategias a seguir. 

Resultado de imagen para educación moderna

Encarnarse en la realidad y unificar ciertos conceptos con las acciones a implementar es urgente. Si usted desea ser un buen gerente, liderar una buena gestión, lo mejor que le puedo recomendar, es que busque ayuda, no porque usted no sea capaz, sino porque todos los seres humanos necesitamos enriquecernos y confrontarnos con otros puntos de vista antes de tomar decisiones que afecten la vida de los otros.

No olvidemos aquella frase tan repetida y citada del cuento “El principito”: “Lo esencial es invisible a los ojos, solamente se ve bien con el corazón.” Ahí está el secreto del éxito gerencial.

Con todo gusto podemos ampliar esta reflexión, la única intención es aportar un granito de arena para que cada directivo tenga éxito en su misión.

Con gusto recibo sus comentarios.

Viva Jesús en nuestros corazones... por siempre.

4 de septiembre de 2018

3era Parte PASTORAL EDUCATIVA, LA CLAVE DE UNA BUENA GERENCIA


PASTORAL EDUCATIVA, LA CLAVE DE UNA BUENA GERENCIA
Parte 3

Esta es la tercera y última parte de este espacio de reflexión que hemos querido dedicar a la Pastoral Educativa, clave de una buena gerencia.

Retomamos la cita con la que culminamos el escrito anterior.

“Hablar de pastoral educativa es referirnos a una acción muy compleja aunque profundamente unitaria. Lo que le da unidad es la tarea a la que todos los actores son convocados: la síntesis fe-vida - cultura. Esta es la tarea de fondo de la actividad educativa: conformar comunidades de creyentes que se encuentran en torno a los saberes culturales socialmente significativos para su recreación crítica a la luz de la fe, buscando la conversión personal y grupal. Esta es una tarea de todos los actores: directivos, docentes, auxiliares, alumnos, familias, religiosos y seglares.”

Rodríguez Mancini Santiago; “Pastoral Educativa, Una mirada de fe sobre la tarea escolar”;
Cuaderno MEL, pág 15, junio 2005
.



Comencemos haciendo referencia a la “unidad”, al reconocimiento de cada uno de los actores desde su ser hasta su rol dentro del centro educativo. Promover actividades y estrategias que permitan mirarse, escucharse y reconocerse unos a otros, desde ahí es que comienza la pastoral educativa. Esta primera etapa exige de tiempo, ya que tocamos fibras muy personales, entra en juego la confianza, la sinceridad. Es un camino exigente que debe ser bien transitado, les irá permitiendo construir la “comunidad” necesaria para seguir avanzando; cuando conocemos a los otros más allá de los roles laborales nos compenetramos y valoramos desde el ser.

A todos se nos convoca a realizar una síntesis entre fe – vida – cultura. Para ello hay que contar con tiempos marcados en el calendario para realizar esta tarea. No se improvisa.

La fe de cada persona es diferente, sus experiencias de Dios definen muchas de sus acciones y manera de pensar. La fe no es algo estático, se fortalece o debilita según las bases que se tengan y las herramientas con las que se enfrenta la persona a las constantes batallas de la vida cotidiana. Construir comunitariamente unas buenas columnas nos permitirá avanzar en el resto de la edificación llamada “pastoral educativa”. No se pretende que todos crean en lo mismo o que todos repitan los mismos discursos religiosos, lo que se desea es que todos tengan las herramientas necesarias para analizar, orar, iluminar la vida desde los Evangelios, sin que esto sea un conflicto. Es tener presente la pregunta “¿cómo habla Jesús en los hombres de hoy?” 

Cada uno de los integrantes de la comunidad escolar posee una dinámica única, familiar, muy personal. Su vida es su tesoro, su vasija de barro, la cual debe ser protegida y reconocida como única, y ese es su principal aporte. Contemplar la vida desde los ojos de la fe requiere de mucha paz y presencia de Dios. Sin ocultar las sombras, más bien, reconocer que ellas existen porque antes estaba presente la luz y gracias a ella, el camino se ha logrado recorrer. Entonces al reconocer este segundo elemento de la tarea, estamos viviendo las invitaciones evangélicas desde la pedagogía de Jesús, el cual siempre miraba a los ojos, hablaba con el Padre, tocaba a la persona, utilizaba con un lenguaje aterrizado, la verdad por delante invitando a la conversión.

La cultura, este concepto ha ido mutando con el pasar de los años, se podría decir que es una de las palabras que más definiciones posee. 



“En general, la cultura es una especie de tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura.”
https://definicion.de/cultura/

Esta es una de las definiciones que más me agrada, ya que es inclusiva. La escuela es un “tejido social” que acoge a personas provenientes de diferentes lugares, con variedad de edades, historias, etc. Por lo tanto, una norma, o una actividad pueden ser interpretadas de manera diferente según la edad del individuo. Uniformar a todos los docentes o estudiantes en un colegio asegura algunas estrategias formativas y evita otros dolores de cabeza, pero por otro lado esconde los gustos personales, el reconocimiento individual, etc. No estoy diciendo que es algo malo, solamente estoy generando reflexión.

La síntesis de estos tres elementos fe – vida – cultura permiten que todos lleguemos a una conversión personal y grupal, haciendo del escenario educativo un espacio de salvación, en el que los ataques, las luchas de grupos, los chismes, el deseo de poder o la rivalidad han desaparecido porque el interés principal es que todos los actores se sientan en casa, reconocidos, valorados y promovidos humana y profesionalmente. 

Con todo lo que hemos venido reflexionando en los tres escritos, el lector está en la capacidad de reconocer que la pastoral educativa no se reduce a la catequesis o las clases de Educación Religiosa Escolar (ERE). Ya es hora de superar ese pensamiento, ojalá llegásemos al momento de eliminar la ERE dentro del horario escolar ya que reconocemos que en todas las horas de clases de alguna u otra forma se está formando en la fe. Las ciencias y las humanidades no se divorcian, van de la mano, dialogan y se encuentran, buscando la resolución de los conflictos, queriendo impactar a la comunidad local y a cada uno de los hogares que día a día asisten a la escuela buscando mejorar su calidad de vida.

“Una educación dirigida hacia la sabiduría,
centrada en las humanidades,
apuntando a desarrollar en las personas
la capacidad de pensar correctamente
y al goce de la verdad y la belleza,
es educación para la libertad,
educación liberadora”

Jacques Maritain



Alguno podría decirme que lograr que una escuela funcione correctamente en la dinámica de la “pastoral educativa” lleva años de trabajo, no es nada fácil, ni rápido. Estamos de acuerdo y les felicito al realizar dicha afirmación; personalmente dediqué 10 años de mi vida en formar al personal, realizar acompañamiento y procesos de evaluación a 10 colegios católicos y me atrevo a decir que todavía hay mucho por hacer, esto es algo de todos los días, de todos los años y más cuando la rotación de docentes es alta.

No pretendí agotar el tema de la Pastoral Educativa en estos tres escritos, son pequeñas pinceladas que desean promover la reflexión, despertar nuevas inquietudes y activar el deseo de formarse, de actualizarse y continuar avanzando en este apasionante camino de ser “ministros de Jesucristo”.

El colegio perfecto no existe, lo que sí es cierto es que cada día tenemos una nueva oportunidad para avanzar, para acercarnos humana y cristianamente a la vida de los otros. Inviertan tiempo en la oración comunitaria, leer la Palabra, meditarla, relacionarla con la vida; fórmense, generen espacios de actualización, todo eso es ganancia que se verá reflejada en la convivencia diaria.

Espero sus comentarios.

Viva Jesús en nuestros corazones… por siempre.