21 de octubre de 2018

UNA ESCUELA QUE NOS AYUDE A VIVIR BIEN

    Una escuela que nos ayude a vivir bien


Seguramente has leído el título de este escrito y te has sentido plenamente identificado. Tú y yo rápidamente nos hacemos la pregunta ¿dónde queda esa escuela?, deseo y sueño con meter a mis hijos a estudiar en una de ellas.
 
¿Es posible contar con un centro educativo que ayude a todos los que hacen vida en él a vivir bien? Me atrevo a decir que sí.


Todo colegio por muy pequeño que sea es un modelo de comunidad en el que se reúnen todos los días personas que poseen diferentes hogares, edades y costumbres. Si partimos del reconocimiento del otro como parte importante nuestra vida, ya que ha llegado para enseñarnos algo, para ayudarnos, incluso para exigirnos. Todo eso al final de la historia es para bien, para ser mejores personas.

Tanto dinero y tiempo que invertimos en aplicar modelos de excelencia y calidad empresariales, que en ocasiones dejan de lado lo humano, lo no visible o evaluable. Me refiero a los sentimientos, historias personales, sueños, ilusiones o el deseo de vivir bien. No debemos conformarnos o creer que la tarea está culminada porque las paredes del colegio están bonitas, los pupitres son nuevos, encontramos letreros o habladores en diferentes idiomas, los pisos brillan, el organigrama está colocado en un lugar visible junto a las normas de convivencia; todo eso nos ayudará a obtener 3, 4 o 5 estrellas, pero  ¿qué sucede con ese joven que no le encuentra sentido a la vida?, ¿con ese papá que quedó desempleado y nadie le escucha o comprende sino que le exigen pagar la mensualidad o su hijo quedará suspendido?, o ¿aquel niño que no desea ir a la escuela porque está cansado de que sus compañeros se burlen de él y la maestra ni se entera? ¿Será que esos modelos de excelencia y calidad ofrecen instrumentos de evaluación que nos permitan reconocer y dar respuestas efectivas a estas realidades escolares?

Voy a compartir con ustedes una cita del libro “Que la escuela vaya bien” (1) en donde se nos ayuda a reflexionar sobre la construcción de un “currículum para vivir bien”.

Tres pasos:

  1.  Escuchar la cultura
  2. Definir la intencionalidad pedagógico-político-pastoral del acto educativo 
  3.  Diseñar la propuesta curricular, en clave liberadora y cristiana

1) Escuchar la cultura:

“Cultura es el modo en que un grupo social configura, entiende, vive, reproduce y transforma las dinámicas sociales, artísticas, políticas y económicas. Es el modo en que las personas configuran la cotidianeidad de sus existencias.”


Hay que empezar por oír todo lo que acontece en la vida de los estudiantes, de sus familias y sus barrios, de las organizaciones e instituciones circundantes, de los hombres y mujeres de este tiempo, pero identificando distintos niveles de escucha.”

No se nos está hablando de chismes o cuentos, de historias o leyendas. La invitación es a realizar un trabajo serio de conocimiento, identificando los sujetos y el sentir más profundo del pueblo, que pueda ayudarnos a construir el currículum desde esa realidad pero fortaleciendo cada experiencia educativa, con unos objetivos claros. Considerando este dato, estamos reconociendo al currículum como el diseño de procesos de construcción de aprendizajes y de experiencias, tal y como nos lo señala la Pastoral Educativa, es el encuentro entre fe, cultura y vida, entrelazadas y fortalecidas, en donde cada integrante de la comunidad escolar se siente tomado en cuenta, reflejado en la fotografía comunitaria.

Al abordar este aspecto, estaríamos trabajando en el reconocimiento de todos esos asuntos que oprimen o deshumanizan a la sociedad. Es reconocer y darle nombre a cada una de esas acciones que no permiten que la escuela nos ayude a vivir bien, y de esta manera construimos un currículum liberador, constructor de oportunidades.

2) Definir la intencionalidad pedagógico-político-pastoral del acto educativo:

“…una vez escuchada la cultura, es necesario definir cuál es la intencionalidad de los procesos que vamos a animar. Es el trabajo de transformación de las representaciones sociales opresoras el eje alrededor del cual cada educador debe poder organizar, jerarquizar, presentar y articular todo el diseño curricular oficial y todo otro contenido escolar. En consecuencia, la primera pregunta no es tanto qué contenidos tengo que enseñar, sino para qué nuevo hombre y para qué nueva mujer y para cuál nueva cultura debemos enseñar lo que tenemos, queremos y podemos enseñar. Desde esta clave, todo proceso de construcción significativa de conocimiento, humaniza, empodera, dignifica,  engrandece, evangeliza.”



En este apartado queremos invitar a cada uno de los educadores a pensar en el impacto que está aportando para la vida de cada estudiante los contenidos y las estrategias utilizadas. Ojalá no sean contenidos que solamente sirven para la vida escolar, para la presentación de un examen o para el día que toca exponerlos. Una cosa es “conocimiento escolar” y otra “conocimiento escolarizado”.

La intención del acto educativo debe ser para la vida de cada uno de los integrantes de dicha comunidad escolar. El conocimiento escolar resulta útil para la vida, el conocimiento escolarizado no ayuda de mucho cuando se sale de la escuela.

“El currículum, en esta clave, tiene que ser un conjunto de saberes que permitan nombrar y analizar las representaciones sociales desde el Evangelio, siendo éste explícito o no. Si las representaciones sociales son el punto de partida para el diseño de nuevas experiencias educativas liberadoras y evangélicas, sólo pueden serlo en la medida que haya conocimiento puesto al servicio de este develamiento y de la construcción de nuevas representaciones de la realidad. Este ejercicio de mirar y analizar el mundo, vivir y nombrar nuevas experiencias, va a dar lugar a soñar y hacer posibles nuevos mundos, organizar y planear nuevas prácticas.”

3) Diseñar la propuesta:

"Una comunidad educadora, que vive la construcción de currículum como procesos de escucha a la cultura, de definición de la intencionalidad política y religiosa para con el mundo, de diseño de su propuesta como propuesta de salvación misma de Jesucristo, es una comunidad que ingresa enla economía de salvación, en el plan de Dios, tal como lo propone Juan Bautista de La Salle en sus Meditaciones para el Tiempo de Retiro. Es una comunidad con un alto componente utópico, profético, esperanzador y amoroso de lo humano. “Sólo educa el que está enamorado de lo humano”, dice Sabater. Es una comunidad que reconoce que tiene una responsabilidad histórica con su generación y con las generaciones venideras. Sabe que lo que está en juego es la vida y, por sobre todo, la vida de los pequeños, de los pobres, de las víctimas, de los excluidos, y junto a ellos la vida de todos.”

Es muy importante dialogar, escuchar a los más pequeños, ya nos lo recomendaba San Benito al momento de redactar la Regla para los monjes en su capítulo 3 “El Consejo”:

“ 1 Siempre que se hayan de tratar asuntos importantes en el monasterio convoque el abad a toda la comunidad y exponga él mismo de qué se trata. 2 Una vez oído el consejo de los hermanos, reflexione a solas y haga lo que juzgue ser más conveniente. 3 Hemos dicho que se llame a todos a consejo porque con frecuencia el Señor revela lo mejor al más joven.”

En ese diálogo cultural y definición de la intencionalidad se procede a plasmar la propuesta necesaria para que la escuela nos ayude a vivir bien, a salir adelante alcanzando los sueños y las metas que hagan de la comunidad un espacio de salvación. Toda la dinámica escolar estará enfocada en lo humano, en la persona, de esta manera el resto que se refiere a normas, pinturas y mantenimiento de la infraestructura, se irá dando como consecuencia de lo anterior, sin atropellar, por el  contrario, incluyendo cada una de las realidades.

“Lo que no se asume, no se educa, no se evangeliza, no se redime. Debemos poder decir con San Ireneo, que mientras no nos dejemos impactar, abordar, interpelar por los otros y las otras, por la sociedad que vivimos, por sus reclamos, necesidades y potencialidades, no podremos llevar adelante actos educativos en clave cristiana que sean significativos para la vida del otro. Pero, para esto, hace falta de un educador/educadora que sea sabio, que viva en una actitud “de ojos abiertos”, de construcción de síntesis permanente de su vida y con conciencia reflexiva crítica sobre su mirada, su postura, su conocimiento y su espiritualidad; sobre lo que quiere transmitir y testimoniar.”

Sigamos adelante en nuestro caminar apasionado por hacer de la escuela un espacio que nos ayude a vivir bien.

Espero sus comentarios.
Viva Jesús en nuestros corazones… por siempre.



  1. ( GIL Pedro María, MUÑOZ  Diego; Que la escuela siempre vaya bien. Aproximación al modelo pedagógico lasaliano. Roma; 2013, pp 317-326.

14 de octubre de 2018

YO SOY BUENA GENTE


Yo soy buena gente

Quiero dedicar este escrito a todos los hombres y mujeres de todas las edades y que se definen como seres humanos de buen corazón, de buena voluntad.

¿Quién que esté en su sano juicio quiere ser malo?, ¿hacerle daño a otro ser humano?, ¿dañar las relaciones y violentar la paz? Rápidamente respondemos “nadie”. 



Y entonces ¿qué sucede que hay ocasiones en las que nos dejamos llevar por sentimientos de rabia, dolor, impotencia y reaccionamos violentamente contra los otros sin medir las consecuencias de nuestros actos?

El bien existe, el amor, la paz, el servicio gratuito, la entrega generosa. Pero también existe el mal, la guerra, el egoísmo, la envidia, la desconfianza, todo lo que hace daño y corroe el corazón. Somos tan frágiles que si no nos sostenemos a una columna fuerte y profunda, seremos arrastrados por el mal. La columna del amor, de la paz y todas las acciones buenas que llevamos en nuestro corazón es Dios.
Un texto que puede ayudarnos a iluminar esta reflexión lo he tomado de la exhortación apostólica Evangelii Nuntiandii del hoy Santo Pablo VI

“10. Este reino y esta salvación —palabras clave en la evangelización de Jesucristo— pueden ser recibidos por todo hombre, como gracia y misericordia; pero a la vez cada uno debe conquistarlos con la fuerza, "el reino de los cielos está en tensión y los esforzados lo arrebatan", dice el Señor[24], con la fatiga y el sufrimiento, con una vida conforme al Evangelio, con la renuncia y la cruz, con el espíritu de las bienaventuranzas. Pero, ante todo, cada uno los consigue mediante un total cambio interior, que el Evangelio designa con el nombre de metanoia, una conversión radical, una transformación profunda de la mente y del corazón.”

 El mensaje del bien nos llega a todos, pero no surte el mismo efecto en todos, ¿por qué? El texto nos ilumina al afirmar “cada uno debe conquistarlos con fuerza”. Dios no obliga ni fuerza los corazones y las acciones de los hombres y mujeres, es el primero en respetar la libertad, no olvidemos que si en algo somos imagen y semejanza de Dios es en el ser hijos libres.

En esa lucha interior de incomprensiones, de acciones buenas y malas, es donde debemos ser constantes, no rendirnos, por el contrario, cada vez que reconocemos que hemos actuado mal, es cuando más tenemos que aferrarnos a Cristo. “Pero, ante todo, cada uno los consigue mediante un total cambio interior, que el Evangelio designa con el nombre de metanoia, una conversión radical, una transformación profunda de la mente y del corazón.” 

Nadie está afirmando que este camino del bien sea fácil.

Dios reconoce las fortalezas y debilidades de cada uno de sus hijos, no es él quien nos castiga ni nos juzga, por el contrario, nos realza, levanta del suelo, toma entre sus brazos y llena de besos y misericordia; Él sabe que este transitar en la tierra está lleno de dificultades y tropiezos.

“Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y este movido por la misericordia corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.” Lc 15, 20



Jesús nos quiso dejar bien claro cuál es el papel del Padre, en el texto del “hijo pródigo” lo vemos perfectamente retratado. Todos los días se quedaba esperando el regreso del hijo, mirando desde la puerta de la casa, la cual estaba siempre abierta. Celebró una fiesta luego del regreso del hijo cuando este reconoce su error y arrepentido le pide disculpas. 

No te rindas, no te desanimes, te invito a toma fuerzas, renueva en ti el deseo de amar y servir, pide todos los días a Dios que te dé la sabiduría para saber escoger el camino correcto.

Este escrito está pensado para un momento largo de oración o para un día de retiro espiritual.

Estamos juntos en este itinerario de salvación.

Espero tus comentarios.
Viva Jesús en nuestros corazones… por siempre.

7 de octubre de 2018

¿QUIÉN ES MI HÉROE Y POR QUÉ?


¿QUIÉN ES MI HÉROE Y POR QUÉ?

Para poder comprender en su totalidad el siguiente escrito les recomiendo ver el siguiente vídeo.


Hagamos un ejercicio de memoria. ¿Qué persona de las que han pasado por tu historia merece que le des el título de héroe y por qué? No respondas a las carreras, piensa con calma.

Es hermoso reconocer que en algún momento hemos sido salvados, desde que venimos al mundo en la mayor de las fragilidades, necesitamos de una persona que se ocupe de nosotros, protegiéndonos del frío, del hambre, de las enfermedades y peligros; si no existiera ese o esa héroe estaríamos muertos. Nuestro proceso de crecimiento y maduración continuó, parecía que los problemas se complicaban, aumentaba el nivel de dificultad, ¿apareció otro héroe?, ¿qué hizo por ti?

Ser agradecidos es un don, no todo el mundo lo reconoce y lo ejercita, dar las gracias es un acto de humildad que genera en el que lo recibe un impulso extra a continuar siendo bueno, a pensar que sí vale la pena.

Reconocer en otra persona su heroicidad,  nos permite entrar en un ejercicio quizás un poco inconsciente de autoevaluación. ¿Podré ser reconocido por otra persona como un héroe? Y esto no es faltar a la humildad, es una pregunta muy humana que te lleva al deseo de hacer el bien, de ponerte al servicio de otros y no por dinero o reconocimiento, sino porque estás convencido de que en este mundo todos nacimos con la oportunidad y la misión de hacer el bien, de ayudar a otros, de mostrarles el sentido de la vida.

Retomando la vida de Jorge Muñoz, el héroe escogido por CNN en el año 2010. ¿Dónde comenzó el cambio de aquella rutina come chofer de un transporte escolar? Todo comenzó haciéndose una pregunta, con una inquietud, con dejar de mirar pasivamente y ponerse en acción. Les preguntó “¿Tienen hambre?” Jorge nos da ejemplo de que sí se puede ser héroe en estos tiempos, no se necesita mucho dinero, lo único que hace falta son las ganas de hacer algo y ponerse en acción.

La invitación es a caminar mirando alrededor, detallando a la gente, las acciones, las miradas, los acontecimientos.
“El problema es que creer que tienes tiempo.” Buda

“Cuando crees que tienes tiempo todo lo postergas, hasta la felicidad y además te das el lujo de acostumbrarte a la MARAVILLA. Dejas de ver milagros, dejas de ser feliz con cada amanecer porque vendrán miles. Cuando crees que tienes tiempo dejas de valorar cada día con tus hijos, con tu pareja, con tu familia, ¿Porque para qué? Sobrarán días y horas con ellos.

Pero cuando te haces consciente de que no tienes TIEMPO todo cambia. Automáticamente te conviertes en una persona agradecida que comienza a valorar desde lo más profundo de su alma la hermosura de la sonrisa de sus hijos y la bendición de poder tenerlos.

Cuando no tienes tiempo entiendes todo el tiempo que perdiste en quejas, peleas y lamentos. Cuando no tienes tiempo te pesa cada lágrima derramada porque alguien no te quiso, tantos momentos que te negaste a vivir, tantas oportunidades que dejaste ir.

Resultado de imagen para tiempo 
 Cuando no tienes tiempo VES… ves que la felicidad está en las cosas más sencillas. Cuando no tienes tiempo entiendes eso que es la FELICIDAD que tanto buscaste fuera de ti y que tan cerca estaba.

Cuando no tienes tiempo te das cuenta lo GRANDE que es el milagro de la VIDA y las sonrisas brotan sólo por ESTAR.


Quiero decirte hoy que NO TIENES TIEMPO. Lo único que tienes es el hoy y ni siquiera eso. Lo único que tienes seguro es el AHORA. Este instante que va transcurriendo mientras intento sacudirte porque NO TIENES TIEMPO.”

Anna Vaccarella - Periodista Venezolana.

Por muchos problemas que tengamos, por muy dura que sea la realidad que vivimos, siempre tendremos la oportunidad de observar, ese es el primer paso del método científico, así comienzan los interrogantes, las hipótesis, las conclusiones y los cambios.

Si caminamos aceleradamente es porque algo invade y atropella nuestro corazón, si bajamos la velocidad y hacemos consciencia de que algo bueno estará por llegar entonces podremos reconocer agradecidamente que estamos vivos, que por nuestras venas corre sangre y por nuestros pulmones entra y sale oxígeno para que seamos felices y contagiemos a otros de esa felicidad.

No pierdas tiempo, el mundo necesita de héroes.

Con agradecimiento espero sus comentarios.

Viva Jesús en nuestros corazones… por siempre.

30 de septiembre de 2018

ALCANZAR LA SALVACIÓN SIN ESTAR BUSCÁNDOLA


ALCANZAR LA SALVACIÓN SIN ESTAR BUSCÁNDOLA


Cualquiera podría comenzar esta lectura preguntándose ¿cuál salvación? Es muy válida esa pregunta y más cuando siempre procuro respetar las diferentes ideas, corrientes, posturas o percepciones. Como siempre procuro dejar claro que no pretendo imponer nada y mucho menos decir que mi propuesta es la verdad final.

Iniciemos aclarando lo relacionado a la salvación, demos ejemplos:

  • Caminar por la acera y no por el medio de la calle es decidir salvarnos de un accidente.
  • Ir a la playa y colocarnos protector solar, es decidir salvarnos de un cáncer de piel.
  • Amar a la familia, a los padres y demás integrantes, es asegurar, salvar, nuestra salud emocional, psíquica e incluso física.

Ejercer correctamente nuestro oficio o nuestra vocación es salvar nuestro reconocimiento, el nivel de rendimiento, valoración e incluso autoestima.

Hay momentos en los que hacemos conciencia de las consecuencias que pueden traer nuestras acciones. Cuando actuamos prudentemente es porque reconocemos que es lo correcto, porque de no hacerlo dañamos un trabajo o lastimaríamos la vida de otra persona, aunque nosotros estemos aparentemente intactos.

La frase que inspira este escrito es la que aparece en el libro del profeta Daniel y que Juan Bautista 
De La Salle rescata en varios de sus escritos al momento de orientar a los educadores sobre la gran responsabilidad que poseen.

“Los que tengan el conocimiento brillarán como un cielo resplandeciente, los que hayan guiado a los demás por la justicia brillarán como las estrellas por los siglos de los siglos.” Dn 12,3

No todo ser humano hace consciencia de esta realidad. Hemos escuchado muchas veces la afirmación “el conocimiento es poder”, eso es cierto, el que se ha preparado, estudiado, obtenido información, seguramente tendrá mayor posibilidad de alcanzar algunos objetivos que no obtendrá el ignorante. Tener el conocimiento debe ser utilizado para el bien, para construir, servir, amar, de esa manera estaremos brillando como un cielo resplandeciente; otros nos mirarán como referencia y querrán acercarse, verse beneficiados por esa sabiduría y resplandor.

Ese brillo no llega solo, viene a ser la consecuencia de las acciones asumidas en bien de los otros. Si tu conocimiento lo utilizas para guiar a otros por el camino de la justicia, tu brillo será como el de las estrellas.


Dicho esto, volvemos al título. ¿Será cierto que alcanzamos la salvación sin estar buscándola? Toda acción buena que realicemos, traerá como consecuencia la mirada misericordiosa y paterna de Dios, en otras palabras “la salvación”. Nos estaremos alejando del mal, del odio, de la rabia, de la venganza, de todas esas enfermedades que no nos permiten vivir sanamente del cuerpo, los pensamientos y espíritu.

Un mensaje para los educadores:


“Agradezcan a Dios que haya tenido la bondad de servirse de ustedes para
procurar a los niños tan grandes beneficios, y sean fieles y exactos a
desempeñarlo sin recibir remuneración alguna, para que puedan decir con san
Pablo: el motivo de mi consuelo es anunciar el Evangelio gratuitamente, sin
que les cueste nada a los que me escuchan.”  MR 194, 1,2

Si nosotros los educadores hemos optado libremente por esta profesión, asistimos a las universidades, dedicamos muchas horas a la planificación y a la evaluación; contamos con el poder del conocimiento el cual debe ser utilizado para el bien, para el servicio. Terrible cuando escuchamos a educadores expresarse de forma intimidante hacia sus estudiantes, lamentablemente ellos no quieren reconocer que el poder que poseen se les ha dado para salvar y salvarse. Dios es quien nos ha colocado en el lugar de procurar grandes beneficios a los niños y jóvenes.

En la medida en que ayudamos a otros a ser buenos, estar preparados, alcanzar el conocimiento y reconocer el buen camino, estamos inconscientemente salvando nuestra vida de todo mal. Es un efecto rebote, quien da amor recibe amor. Seguramente alguno estará pensando: “no siempre”, “hay personas muy mal agradecidas”, “estoy casando de hacer el bien para que me paguen con el mal”. Sí, eso es verdad, pero es que en ningún lado he negado esa otra realidad, lo que estoy queriendo reconocer y darle fuerza es a la idea de que por encima de nosotros hay un Dios que nos sostiene a pesar de esas otras realidades y aunque existan personas malas no debemos renunciar a nuestros principios y creencias.

“Y la verdadera razón de esto es que, si cumplen bien la función de guías y conductores de las almas de quienes les están confiados, cumplirán igualmente bien sus obligaciones para con Dios; y Dios los colmará de tantas gracias, que se santificarán ellos mismos en la medida en que contribuyan todo lo que puedan a la salvación de los demás.” MR 205,2,2

Cuando abres una puerta para que otra persona pase, es porque tú tienes la llave, la posibilidad de entrar o salir cuando quieras. Permitir que otros entren en un espacio de bien, de paz y convivencia, es porque eso a ti te hace bien, estás convencido de cuál es el camino para alcanzar la felicidad.

Hago un alto en mis palabras y deseo que vean este pequeño video de la película “La lengua de las mariposas”, considero que pueden expresar muchísimo mejor lo que llevo en mi mente y corazón:



 No quisiera desviar la atención del mensaje en aquellos detalles históricos en los que se desarrolla esta película, una España en la que se están dando los primeros pasos para lo que será la guerra civil española, en donde muchos tuvieron que renunciar “exteriormente” a sus principios para salvar su propia vida y la de sus seres querido; esa es otra “salvación” que lamentablemente existe y nos ha hecho mucho daño.

Hacer siempre el bien, dar lo mejor de nosotros, construir un mejor planeta desde cada una de las aulas, patios, calles; abrir las mentes hacia el conocimiento y despertar conciencias dormidas. Eso es hacer el bien, eso es alcanzar la salvación, eso es utilizar el conocimiento como una fuerza transformadora, aunque a algunos no les parezca o no les convenga que el conocimiento sea difundido y puesto al alcance de todos.

Espero sus comentarios.
Viva Jesús en nuestros corazones… por siempre.

Nota: 
Las citas MR corresponden a las Meditaciones para el tiempo de Retiro de San Juan Bautista De La Salle.